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Una erronea interpretación de lo que es un Convenio y una insuficiencia adminstrativa e institucional lleva a la Junta de Andalucia a reducir la riqueza nacional y el porvenir de muchas familias andaluzas.

La Consejeraía de Agricultura, Ganaderaía, Pesca y Desarrollo Sostenible ha emitido un comunicado expresando la postura de Junta de Andalucia en lo que se refiere al Cáñamo como cultivo agrícola y hortícola.  Aquí un enlace a esta notificación.

En relación a este comunicado la Asociación Española del Cáñamo en defensa del sector y de manera más amplia de la libertad de empresa en España, expresa la siguiente respuesta:

El cáñamo como cultivo textil tradicional

  • La inexistencia de demanda de fibra de cáñamo en España es síntoma de un subdesarrollo de industrias regenerativas y circulares. El Cáñamo como fuente de fibras para el textil, la construcción o los biomateriales compuestos es una realidad en otros países. Es cierto que no existe un mercado e industria de biomateriales sostenibles, regeneradores y con absorción neta de Carbono en España, pero eso no es algo que lamentar o desincentivar sino un déficit a corregir en el contexto de la transición hacia una economía e industria sostenible.
  • Mirando al futuro cercano, debemos indicar que la activación de los mercados de Carbono, harán del Cáñamo un cultivo atractivo y rentable por su gran capacidad de absorción de CO2; la introducción de plantaciones piloto de Cáñamo como fuente de fibra es una gran noticia para el futuro de las industrias de los biomateriales cero emisiones en España.

El cáñamo como cultivo alimentario

  • Simplemente es una falacia que algún convenio internacional o normativa europea niegue la posibilidad de elaborar productos alimentarios a partir del Cáñamo. Las semillas de Cáñamo están entre las semillas alimentarias más nutritivas y están perfectamente aceptadas como producto alimentario en la Unión Europea.

El cáñamo como cultivo medicinal

  • En lo que se refiere al Cáñamo como fuente de CBD, debe indicarse, en contra de lo que sugiere la notificación de la Junta de Andalucía, que no existe una “interpretación oficial del Convenio de 1961”. En tanto que Convenio, éste se construye de voluntades y criterios mayoritarios y no de interpretaciones oficiales. 
  • En la última revisión de este Convenio de 1961 realizada en Diciembre de 2020 una mayoría de países votaron y asumieron reconocer las propiedades medicinales del Cannabis/Cáñamo, lo cual supuso un cambió en la perspectiva y consideración que estaba vigente los últimos 60 años.
  • En esta misma sesión se confirmó el consenso mayoritario de que el THC y sus isómeros deben ser las únicas moléculas químicas que necesitan ser fiscalizadas en el Cáñamo/Cannabis.
  • Es cierto que en esta sesión, una mayoría de países (27 contra 24) votaron en contra de la opinión de la OMS que había recomendado eliminar los extractos y tinturas de las flores del Cáñamo de la lista de sustancias fiscalizadas. Pero también es cierto que 24 países votaron a favor de esta recomendación y entre estos países estaba España, así como todos los países de la UE con voto (con la excepción de Hungría) y los principales socios y aliados de España y la UE (Estados Unidos, Reino Unido, Australia Marruecos, Sudáfrica y la mayoría de países latinoamericanos).

Así, la interpretación que podemos hacer de las voluntades expresadas por España, los países de la UE y sus aliados estratégicos en lo que se refiere al Cáñamo en esta última revisión es que no es necesario fiscalizar los extractos y tinturas cuando estos provengan de plantas de Cáñamo de variedades cuyas flores tengan concentraciones de THC suficientemente bajas para que no sea económicamente viable su cultivo como fuente de THC.

Esta postura tuvo por objeto  permitir, como de hecho ya se está haciendo en el mercado común europeo, la horticultura del Cáñamo para realizar extracciones que puedan usarse en productos cosméticos. Efectivamente el CBD proveniente de flores de Cáñamo está registrado en el catálogo de sustancias utilizables para formulación cosmética en la Unión Europea.

Esta desconexión entre la interpretación que se está haciendo en España y la voluntad expresada y desarrollada en la Unión Europea hace que la agricultura y horticultura, y la industria cosmética española vea limitada su capacidad de comercio en el mercado común, dejando al sector nacional en una clara indefensión y generando una pérdida de un gran potencial económico que ya se está desarrollando dentro de la Unión Europea.

La prohibición del cultivo y procesado de la flor del Cáñamo no psicoactivo – sin consideración médica en la Unión Europea – no está derivada de una “interpretación oficial” de los convenios internacionales, sino una incapacidad administrativa de asumir el rol que la normativa europea y su trasposición a nivel español asigna a las comunidades autónomas: la de supervisora y garante de que los cultivos hortícolas de Cáñamo se realizan a partir de semillas registradas en el catálogo de variedades vegetales de la Unión Europea.

Conclusiones

Esta notificación de la Junta de Andalucía demuestra un enorme desconocimiento del valor de esta planta y de la consideración que está haciendo la Unión Europea sobre ella.

Reconocemos el reto que supone desarrollar esta capacidad pero es una tarea de todas las comunidades autónomas con el apoyo del Estado desarrollar la capacidad para realizar esta supervisión y controlEl retraso en acometer este desarrollo institucional debilita el potencial agrario español y abre la puerta a la criminaldiad y el daño social como ya se está produciendo.

Agradecemos el esfuerzo de compilación que ha realizado el investigador Kenzi Riboulet-Zemouli sobre los detalles de las votaciones en la última revisión del Convenio de 1961, que ha dejado en la web CND Monitor.